El currículo personal

El currículo personal ha dejado de ser el documento mejor guardado y se ha convertido en algo público y compartido en la red.

Si bien es cierto que está muy normalizada su elaboración, no existen muchos impresos estandarizados que puedan facilitarnos su correcta confección. Entre los pocos documentos estandarizados que podemos utilizar y que es obligatorio para presentarse a determinadas ofertas de empleo, está el currículo europeo. Este documento recoge todo lo que debe contener, aunque su diseño deja mucho que desear.

Por esa razón, recomiendo que basándonos en los contenidos establecidos por la UE, diseñaremos nuestro propio currículo.

Esto nos diferenciará de nuestros competidores y hablará de nosotros sin necesidad de escribirlo, demostrando interés e iniciativa. Se trata de que el continente sea tan relevante como el contenido.

Debemos cumplir algunas reglas que harán más atractivo el documento y facilitarán al seleccionador su lectura. Para conseguirlo utilizaremos los cuatro principios básicos que propone Robin Wiliams. A saber: Proximidad, Alineación, Contraste y Repetición.

Curriculo

Como en la vida misma, todo lo que tiene relación está próximo. Por tanto los contenidos del currículo que traten sobre algo relacionado, debemos agruparlos facilitando su localización.

Los párrafos deben estar bien alineados, esto da sensación de orden y limpieza. Vamos a ser originales y NUNCA  alinear en el centro.

Para resaltar lo más importante y guiar en su lectura al entrevistador debemos dar contraste al texto, no solo utilizando la negrita. También debemos utilizar el diseño para resaltar aquello que consideremos más importante. Juega con los tamaños y tipos de letra.

Por último la repetición nos va a permitir estructurar el contenido y conectar unos conceptos con otros. Por ejemplo, si comenzamos cada sección con un mismo tipo de letra, tamaño, color y diseño, permitirá al lector estructurar los contenidos tal como los hemos pensado.

Si una mujer viste un vestido gris, puede resultar serio, triste, monótono,… Si lleva un bolso rojo, habremos hecho un buen contraste resaltando tanto el bolso como el vestido. Si lo acompañamos de unos zapatos repitiendo el color rojo, habremos dado al conjunto una coherencia, destacando frente al resto de forma sutil y elegante.

Ahora vamos a tratar de aplicar estos conceptos al diseño de nuestro currículo.

En primer lugar quitaremos la palabra “CURRICULUM VITAE” centrada en mayúsculas que encabeza todos los malos currículos.

Así que después de la foto añadiremos un encabezamiento con nuestro nombre acompañado de algo de diseño que lo resalte frente al resto del documento.

En los datos personales que aparezcan debajo, debemos añadir nuestra dirección en redes sociales y blog, además de un teléfono y correo electrónico.

En cuanto a los contenidos debemos también alterar algo el orden seguido hasta hoy. Vamos a comenzar por la experiencia laboral. Siempre en orden cronológico inverso, es decir ponemos primero el último trabajo que hemos tenido.

En cuanto a la fotografía, que sea actual y no demasiado formal. Haz varios currículos, cada uno de ellos pensado para uno de los perfiles que te interesen, resaltando los contenidos que más se valoran para cada puesto.

No olvides que tu currículo tendrá la atención del entrevistador durante 30 segundos, por lo que debes guiar la lectura hacia los puntos más importantes, de modo que se pueda encontrar la información sin necesidad de leer todo el documento.

En el curso de ofimática que realizaré próximamente explicaré con detalle cómo se puede hacer un documento con un diseño que nos diferencie sin ser hortera.

curriculo con diseño

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